Cómo cuidar mis pestañas con extensiones

Cómo cuidar mis pestañas con extensiones

Muchas personas creen que después de salir del estudio de belleza ya no deben hacer nada más, pero el descuido es el principal motivo de las infecciones oculares y la pérdida prematura de las fibras. Si no mantienes una rutina de limpieza, la acumulación de grasa y maquillaje destruirá tu inversión en pocos días.

El gran problema de no lavar las extensiones es la aparición de blefaritis o ácaros en los folículos por falta de higiene. Además, el exceso de sebo natural del párpado disuelve el adhesivo, provocando que las pestañas se caigan a manojos. La solución para lucir una mirada perfecta por más de tres semanas es seguir reglas de cuidado diario muy estrictas.

Limpieza diaria con Lash Shampoo

Es un mito que no se deben mojar las pestañas. Al contrario, debes lavarlas a diario con un limpiador espumoso especial que no contenga aceites ni alcohol. El aceite es el enemigo número uno de la pestaña natural con extensiones, ya que rompe el enlace del pegamento quirúrgico.

Para lavarlas, utiliza una brocha suave de fibras sintéticas y realiza movimientos circulares sobre el párpado. Enjuaga con agua tibia y seca dando pequeños toques con una toalla de microfibra, nunca frotes los ojos con fuerza.

El cepillado constante y delicado

Para que tu diseño de mirada se mantenga ordenado y no se enrede, debes usar un cepillo tipo goupillon limpio al menos dos veces al día. El enredo de las fibras puede tirar de tu pelo natural y arrancarlo antes de que termine su ciclo de crecimiento.

  • Al despertar: Para separar los pelos que se hayan movido al dormir.
  • Después de lavarlas: Para ayudar a que recuperen su forma original mientras se secan.
  • Con suavidad: Solo cepilla de medios a puntas, nunca desde la base para no debilitar el punto de unión.

Hábitos que dañan tus extensiones de pestañas

Existen acciones cotidianas que reducen drásticamente la duración de tu set de volumen ruso o técnica clásica. Debes evitar a toda costa el uso de máscaras de pestañas (rímel) y delineadores en lápiz que contengan ceras o aceites.

Dormir boca abajo es otra causa frecuente de desprendimiento en un solo ojo. Intenta dormir de espalda o utiliza una funda de seda para que la fricción no arranque las fibras sintéticas. Tampoco debes asistir a saunas, vapores o piscinas con cloro en exceso, ya que el calor extremo debilita la retención del adhesivo.

Cuándo acudir al mantenimiento profesional

Aunque las cuides perfectamente, tu pestaña natural sigue creciendo y mudando. Por eso, es fundamental agendar un retoque con tu lashista cada 15 o 20 días. En esta cita se rellenarán los huecos y se quitarán las extensiones que estén muy alejadas de la base del párpado.

Si notas cualquier irritación persistente o picor, no intentes quitártelas tú misma con aceite de cocina; podrías quedar calva de pestañas. Siempre acude con una experta para un retiro seguro con gel removedor profesional.

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